Los autónomos son uno de los colectivos que más se benefician de la Ley de Segunda Oportunidad. Cuando un negocio no sale adelante, las deudas recaen directamente sobre el patrimonio personal. Esta guía explica cómo cancelarlas sin dejar de trabajar.
Por qué el autónomo es especialmente vulnerable
A diferencia de una sociedad, el autónomo responde de las deudas de su actividad con todo su patrimonio presente y futuro. Un mal año, un cliente que no paga o un préstamo para el negocio pueden arrastrar tu economía familiar.
¿Puedo seguir siendo autónomo si me acojo?
Sí, y es un punto clave. La Ley de Segunda Oportunidad no te inhabilita para ejercer una actividad económica, ni para ser administrador de una sociedad, ni para darte de alta como autónomo. Su espíritu es justo el contrario: que puedas volver a emprender sin el lastre del pasado.
Qué deudas del negocio se pueden cancelar
- Préstamos y líneas de crédito para la actividad.
- Deudas con proveedores.
- Avales personales firmados por el autónomo.
- Deudas con Hacienda y la Seguridad Social, hasta 10.000 € por organismo.
El caso típico: deudas con la Seguridad Social
Muchos autónomos acumulan deuda con la Seguridad Social por cuotas impagadas. Gracias a la reforma de 2022, esa deuda puede exonerarse parcialmente. Lo desarrollamos en el artículo sobre deudas con Hacienda y Seguridad Social.
Empieza por un estudio honesto
Cada autónomo es un caso. Lo primero es analizar el conjunto de tus deudas y tus ingresos actuales para ver qué vía te conviene. Entender antes cómo funciona la ley te ayudará a tomar la decisión con tranquilidad.
